Virgen de la Puerta - Otuzco 

Patrona de Otuzco, su festividad se celebra el 15 de diciembre.

Hay muchas versiones sobre el origen del culto a la Virgen de la Puerta. Una de ellas afirma que allá por el siglo XVII, se corrió la voz que codiciosos ingleses se aproximaban al puerto de Huanchaco. No era la primera vez que una noticia como ésta ponía en alerta a los pobladores de toda la zona, pero hasta los vecinos de Otuzco, a 75 kilómetros de Trujillo, sintieron temor. Y es que sabían que los ingleses no pararían hasta cargar con un jugoso botín.

Aunque es poco probable que los piratas decidieran internarse en tierra firme, los pobladores tomaron sus previsiones. Lo primero, claro, fue acudir a su Patrona, la Virgen María. Llevaron la imagen de la Inmaculada Concepción hasta las puertas del pueblo para que impidiese el ingreso de los ingleses.

Lo cierto es que los corsarios decidieron no atacar ni Trujillo ni Huanchaco y siguieron de largo. Pasado el peligro, la Virgen fue llevada hasta la puerta de la iglesia, para agradecerle tal bendición. Desde entonces, dicen, se le llama Virgen de la Puerta o Virgen de la Portería.

Otros afirman que la imagen de la Inmaculada Concepción llegó a Otuzco con los padres agustinos, alrededor del 1550, al iniciarse la evangelización de la zona.

La escultura de la Virgen mide 1.05 metros y está colocada sobre una peana forrada en plata, de 25 centímetros de alto. Tiene las manos juntas en el pecho, con las que sostiene un rosario. El perfil de su rostro es fino; boca menuda, cejas arqueadas y ralas, ojos pequeños y profundos. De tez blanca y sonrosadas mejillas. Tiene el cabello castaño claro arreglado en grandes bucles que caen sobre sus hombros. Lleva por tocado una diadema -faja o cinta que antiguamente ceñía la cabeza de reyes como insignia de su dignidad- cerrada con arcos en la parte superior, rematando con una delicada cruz de oro y pedrería.

En el año de 1943, con ocasión del Tercer Congreso Eucarístico Nacional, en Trujillo, la Virgen de la Puerta, fue coronada por Monseñor Fernando Cesto y el 5 de febrero de 1985, el Papa Juan Pablo Il visitó Trujillo y coronó a la Virgen de la Puerta como Reina de la Paz Mundial.